La investigación en el CIGA

Las contribuciones científicas desarrolladas en las cuatro áreas y líneas de investigación del CIGA, convergen en la atención de cuatro grupos de problemáticas que tienen que ver con el paisaje y el territorio:

 

planificacionHace más de una década este tema se incorporó en las políticas públicas en México, como una necesidad urgente para ordenar las actividades humanas en el territorio. Esto con la finalidad de evitar riesgos y frenar el deterioro de los ecosistemas y el efecto negativo del impacto ambiental, a la vez de proteger la vida humana y procurar mayor bienestar para la población. La planificación del territorio requiere de ciertos instrumentos de política para su aplicación, como son los programas  de manejo de áreas naturales protegidas o de cuencas fluviales y los ordenamientos ecológicos y territoriales. El CIGA aporta tanto a la elaboración de estos instrumentos a niveles nacional, regional, municipal y comunitario, como al desarrollo de marcos conceptuales, teóricos y metodológicos para el desarrollo adecuado de estos instrumentos. La heterogeneidad ambiental y la desigualdad social existentes entre regiones de México, y aun dentro de una misma región, dan lugar a una gran cantidad de aspectos que sólo pueden ser atendidos con base en información generada por investigación de calidad. Temas urgentes como el reconocimiento de la vulnerabilidad, el riesgo, la pérdida de recursos naturales y el crecimiento urbano desordenado, así como la precariedad social y ambiental que todo ello genera, son inherentes a la planificación del uso del territorio y a la prevención de situaciones futuras no deseadas.

menejoLocalEl manejo local del territorio hace referencia a la investigación sobre las acciones directas que se realizan sobre territorios específicos, ya sean urbanos, peri-urbanos o rurales. Estas acciones pueden ser de apropiación o de uso de los recursos naturales, de restauración o rehabilitación, o de conservación de dichos recurso. El manejo del territorio es realizado por diferentes actores locales, individuales o grupales, que usan, alteran, recuperan o conservan los diferentes recursos naturales presentes en sus territorios de influencia. Estos actores pueden ser miembros o grupos de comunidades rurales o indígenas, residentes u organizaciones vecinales, u organizaciones de la sociedad civil formalizadas,  quienes impulsados por decisiones y programas de algún nivel de gobierno (municipal, estatal o federal) o por decisiones internas, se relacionan de cierta manera con su entorno natural y social específicos. De tal manera, estas relaciones están definidas por factores sociales, tales como la organización y las reglas internas; culturales, como visiones, acceso a información, creencias y tradiciones; históricos, que se expresan en herencias ecológicas, productivas y sociales; económicos, como los mercados y opciones de ingreso; o políticos, por el papel que juegan en relaciones de poder o impulsados por otras estructuras de gobierno. En este sentido, las contribuciones del CIGA están enfocadas a comprender cómo operan estos factores para definir modelos de manejo y cómo estos se reflejan e impactan en el territorio. Este entendimiento es crucial para ofrecer propuestas y alternativas para un manejo local adecuado que evite la pérdida de áreas conservadas, la alteración hidrológica en cuencas, la erosión genética y cultural, la corrupción social y la pobreza, ejemplos de los cambios negativos que actualmente ocurren en el planeta como consecuencia de malos manejos del territorio.

SuelosCambiosLa evaluación y comprensión de los cambios en la cubierta vegetal y usos del suelo es fundamental para entender los procesos ambientales que ocurren sobre la superficie terrestre. Estos análisis, además de que permiten identificar y cuantificar los cambios, contribuyen a comprender los procesos sociales que definen las presiones humanas sobre los diferentes componentes del paisaje. El reconocimiento de las tendencias y velocidades (tasas) de cambio, así como  la construcción de escenarios futuros, e incluso pasados, son elementos críticos para la planificación y el manejo territorial. Sin este tipo de análisis sería difícil entender hacia qué estados o condiciones se está transitando, ni se podrían monitorear los efectos de la planificación y el manejo territorial. La evaluación del cambio de cubiertas y usos del suelo ha tenido recientemente un gran desarrollo, gracias a las nuevas tecnologías geoespaciales  y de cómputo que permiten interpretar imágenes tomadas por sensores remotos (imágenes aéreas y satelitales)  y generar modelos estáticos y dinámicos para explicar de manera más completa el uso y los cambios en el territorio. El CIGA realiza investigación de vanguardia en la aplicación y evaluación de estas tecnologías, en particular acerca de nuevos sensores satelitales y nuevas técnicas de clasificación de las cubiertas y usos del suelo; y de la calidad de las bases de datos generadas.

formulacionFinalmente, el CIGA está comprometido en generar información que contribuya al diseño y evaluación de las políticas públicas que influyen el uso del territorio. Para ello se ocupa de entender los factores institucionales, políticos y sociales que han intervenido en estas políticas, así como de dar seguimiento a los impactos de su aplicación en espacios específicos a nivel nacional, regional o local. Una de las cuestiones fundamentales que se analizan en el CIGA tiene que ver con la necesidad de contribuir a la integración horizontal y vertical de las políticas públicas y sus instrumentos, con el propósito de evitar la fragmentación y contradicción entre políticas que impactan sobre el ambiente y sus actores.

 

 

 

 

 

Áreas y líneas de investigación

areasyLineas
rurales El paisaje concebido como una aproximación a la dimensión territorial de la noción de ambiente. El paisaje es un sistema integrado, resultado de la acción conjunta de factores humanos y naturales en el tiempo. Así, sus dimensiones socioeconómica, cultural y biofísica condicionan las formas de apropiación y manejo de territorios específicos. Los paisajes rurales se caracterizan por la predominancia de comunidades campesinas, donde destaca la existencia conjunta de espacios semi-naturales y espacios transformados principalmente por actividades primarias (minería, pesca, agricultura, ganadería y silvicultura). Los paisajes rurales también están condicionados por factores externos, en particular por implicaciones ambientales a niveles regional y local de patrones de cambio globales (climático, económico, demográfico, cultural, etc.). El paisaje, como unidad de análisis, puede estratificarse en unidades que tienen una estructura, composición, función y dinámica similar. Estas unidades están sujetas a procesos de cambio constantes producto de la interacción sociedad-naturaleza, una relación estudiada tradicionalmente por la Geografía. Estos procesos se expresan en distintas escalas espaciales, temporales y organizacionales, que pueden ir desde lo local hasta lo global y desde breves lapsos de tiempo hasta siglos. Así, dependiendo de la magnitud e intensidad de los cambios, cada unidad del paisaje puede presentar mayor o menor grado de vulnerabilidad y de adaptación.

Cambio de uso y cubierta del suelo
El uso del suelo resulta de las intervenciones sociales sobre el territorio; es decir, el uso del suelo refleja las condiciones biofísicas de cada territorio, que se expresan en la disponibilidad de ciertos recursos naturales y la historia de aprovechamiento que se hace de él. Por su parte, la cubierta del suelo consiste en los objetos naturales y culturales desplegados sobre el terreno. La cubierta y el uso del suelo son los elementos más dinámicos y evidentes del paisaje.

Planificación territorial
La planificación territorial se ocupa de entender los patrones espaciales del sistema ambiental (natural-social) de entidades territoriales, para establecer espacios y formas de manejo productivas y de conservación acordes con las capacidades o aptitudes del sistema.

Riesgo ambiental
El riesgo ambiental es la probabilidad de ocurrencia de un peligro, ya sea de origen natural o humano, que cause daños a la población, a sus actividades económicas, a la infraestructura relacionada o a los ecosistemas.

Sistemas de manejo de los recursos naturales
Los sistemas de manejo de los recursos naturales son sistemas ambientales dinámicos, conformados por factores socioculturales, económicos y ecológicos que interactúan entre sí para generar un conjunto de bienes y servicios ambientales.

periUrbanosAnaliza los efectos en el territorio de los procesos socioeconómicos que se desarrollan a lo largo del tiempo en la ciudad o que modifican las relaciones de ésta con la región donde se localiza, así como sus implicaciones con el ambiente. Se suelen distinguir tres grandes contextos de estudio: el sistema de asentamientos, el espacio de la ciudad y el influido por ésta. En el primero de ellos, cada núcleo de poblaciones es considerado como un punto en el territorio que concentra la población y la actividad económica y, como consecuencia, posee un papel fundamental en la organización del territorio. En el segundo interesa conocer la morfología y estructura urbanas, la población que habita en las ciudades y sus periferias, y el tercero se ocupa de las transformaciones inducidas por las ciudad en las áreas periurbana y en la rural-urbana, como orlas de mayor o menor influjo urbano. De lo anterior, destacan tres líneas de investigación prioritarias.

Precariedad urbana, riesgo y ambiente
Analiza las condiciones socioeconómicas de vida de la población en ámbitos urbanos, metropolitanos, de transición rural-urbana; así mismo evalúa las condiciones de riesgo ambiental y los problemas derivados como la segregación socioeconómica y la fragmentación espacial.

Reestructuración urbana regional
Analiza la dinámica del proceso de urbanización, los factores que explican la distribución de los asentamientos humanos y sus implicaciones en las desigualdades regionales, así como las principales tendencias de concentración-desconcentración socioeconómica en áreas urbanas, metropolitanas, en transición rural-urbana y en todo el sistema de asentamientos. Se otorga particular énfasis a aspectos como: ciudades intermedias y pequeñas, expansión urbana-metropolitana, difusión urbana, desigualdades socioeconómicas, mercados laborales, política pública urbano-regional y el impacto ambiental.

Territorialidades urbanas y apropiación cultural
Analiza los fenómenos de apropiación cultural de la ciudad desde una perspectiva intersubjetiva. Comprende el estudio de la persistencia de viejas identidades barriales y la emergencia de nuevas identidades en el ámbito de la ciudad. Analiza desde la vida cotidiana de grupos sociales diferenciados por clase social, origen étnico y otros criterios grupales de adscripción, la forma como usan, ocupan, apropian y excluyen sus espacios públicos tanto en el barrio como la ciudad. Estudia las tensiones, disputas y conflictos políticos en torno al control de los espacios urbanos. La trascendencia de las investigaciones en el marco de las tres sublíneas se reconoce en la medida que contribuyen a entender problemáticas relevantes de la ciudad como tal y la complejidad de las organizaciones urbanas regionales. Estas líneas de investigación permiten planear propuestas encaminadas a la comprensión y resolución de problemas vinculados con las desigualdades socioeconómicas y el deterioro ambiental, y apuntar hacia una sustentabilidad urbana.

poderTerritorioLa naturaleza representa un espacio físico complejo, cambiante y difuso, sometido en el tiempo a diferentes presencias sociales; cada una de esas presencias ha dejado huellas específicas en el paisaje, haciendo de este un espacio de vestigios culturales sobrepuestos (paisaje como palimpsesto). Ante los diversos actores participantes de la apropiación, alteración, manejo, negociación o abandono del medio, y las distintas formas de percibir un mismo espacio, en el que se confrontan las miradas que han hecho suyo el paisaje con la fuerza del devenir y las percepciones acordes a las modas, formas, paradigmas científicos y técnicas presentes, la indagación geográfica de tipo ambiental no puede limitarse a una sola "lectura", sino que debe propiciar un entendimiento compartido que incluya las distintas escalas y niveles de poder implícitas.

Historia ambiental de los paisajes
Vistos en perspectiva histórica, los procesos de alteración paisajística representan una compleja red de dependencias socio-ecológicas. Para poder adentrarse en ello, se debe partir de la simultaneidad de varios procesos detonantes de dichas transformaciones. Es aquí donde se asocian actividades tales como la ganadería, la agricultura, la minería, la urbanización, además de las percepciones culturales del medio, sometidas a distintos procesos y niveles de negociación (poder).

Territorialidad, cultura y política.
El territorio es una dimensión geográfica socialmente moldeada y materialmente construida sobre la que se ejerce una soberanía. El territorio implica propiedad y es producto y consecuencia de las relaciones de poder. Es un espacio creado y vivido resultante de un proceso histórico y donde se desenvuelven las prácticas sociales que expresan los intereses de la colectividad humana que mora y hace suya de esa fracción espacial. El territorio puede entenderse como un área de estrategia geopolítica, como una jurisdicción político-administrativa, como una zona de refugio o como un lugar de adscripción histórica e identitaria. La territorialidad es, por su parte, el intento de un individuo o grupo de afectar o influir gente, elementos y sus relaciones, delimitando y ejerciendo un control sobre un área geográfica.